Pues de toda la no muy extensa discografía de los Stone Roses, hay canciones que valen muchísimo la pena.
"She Bangs The Drumms" es, quizás, la canción más distintiva de The Stone Roses, pues tiene esa reminiscencia sesentera de grupos como The Beatles, The Byrds y The Rolling Stones, sin dejar de lado el sonido bailable de la escena 'madchester'.
"Fools Gold" es la canción 'sine qua non' de The Stone Roses. Es una pieza que define de una vez por todas el sonido y el estilo empleado por el grupo, al menos, en la década de los ochentas. Pero no sólo los beats de la canción son los que contagian al escucha; la guitarra de John Squire, con ese singular sonido cargado de wah-wah's, le dan un plus al track.
Y ya que hablamos de John Squire, no puedo dejar de mencionar la zeppeliniana, "Breaking Into Heaven", la cuál parece ser, como casi todo el Second Coming (álbum donde viene incluída), una galería del ego y del narcisismo de John Squire. El intro bastante extenso, nos remite a las experimentaciones que décadas atrás hicieron The Beatles en "Revolution #9" y Led Zeppelin en el interludio de "Whole Lotta Love"; de ahí en más, la batería de Reni, el bajo de Mani y la ya mermada voz de Ian Brown, se ven incluso opacadas por ese excepcional solo de guitarra de John Squire. Poco más de once minutos es lo que dura este corte inicial de una placa discográfica que da la impresión de poner en evidencia la obsesión de John Squire por el estilo y el sonido de Jimmy Page.
"Elepaht Stone" es otra de las grandes canciones de los Roses. Aquí se nota más la labor de conjunto: la guitarra de Squire cargada de psicodelia, la base rítmica que cobra mayor fuerza en los instantes finales del corte y, por último, ese genial ensamble de voces por cortesía de Ian Brown y Reni (el baterista).
El único esbozo que hay en Second Coming de aquellos Stone roses de la escena 'madchester', es "Ten Storey Love Song", la cuál recuerda en su sonido a una de las principales influencias del grupo, que en la segunda placa pasaron casi desapercibidas: The Byrds.
Y por último, he aquí una selección más personal: "How Do You Sleep?", uno de los puntos más altos del Second Coming. Realmente sigo sin saber exactamente cuál fue el gancho para que esa canción se convirtiera en mi favorita de los Stone Roses; quizás sea lo fatalista de su lírica, ó, como casi siempre me sucede, tan solo se trata de su estructura (el trabajo en las guitarras, las vocales y coros y el piano melancólico empleado).
Después de tantos años, aprendí a re-valorar a una de las bandas más influyentes en la historia del pop británico.
Mar 25, 2008
12:31 AM